Desarrollo histórico del TPM

Por: Humberto Alvarez Laverde

Es interesante conocer la forma como nació el TPM, como también, la forma como se expandió progresivamente tanto en sus conceptos, como su aplicación en diferentes sectores y la expansión geográfica. Iniciamos este viaje a través del tiempo, a partir de la época en que se inició la transformación de la industria en Japón. 1.2 En la década de los años cincuenta, la industria japonesa tuvo la necesidad de mejorar la calidad de sus productos, para poder competir con éxito en los mercados mundiales. Con este propósito, el ministerio del gobierno japonés, encargado del desarrollo industrial preparó varios programas para ayudar a introducir principios y técnicas de gestión de manufactura, calidad y mantenimiento, creados inicialmente en Estados Unidos por reconocidos expertos como Deming, Feigenbaum, Juran y Druker, entre otros.

Fueron los expertos de la compañía General Electric, los que introdujeron por primera vez en Japón los principios de mantenimiento preventivo e ingeniería de fiabilidad. La idea original de mantenimiento preventivo americano de prolongar la vida del equipo y evitar las averías, se implantó con éxito en numerosas compañías japonesas desde 1951. La Japan Management Asociation creó un grupo de investigación en 1954, con el propósito de estudiar los modelos de mantenimiento utilizados en la industria americana y europea. Estas experiencias fueron implantadas en diversas industrias japonesas. En 1957 se introdujo el concepto de “mantenimiento a través de la mejora”, con el propósito de prevenir averías en los equipos, a través de estudios para la mejora de la maquinaria, logrando resultados significativos en el aumento de la fiabilidad de las instalaciones y una mayor facilidad para realizar el mantenimiento de estas.

En los primeros años sesenta, se introdujo en Japón el concepto de “prevención del mantenimiento”, una metodología utilizada para diseñar y desarrollar equipos libres de mantenimiento. En esta década, se alcanzó un alto grado de implantación de los principios de mantenimiento preventivo al estilo americano, bajo el nombre de mantenimiento productivo. Este enfoque, permitió alcanzar elevados niveles de mantenimiento preventivo en instalaciones industriales en una forma económica. En el año 1969 se creó el Japan Institute of Plant Engineers, una organización que se encargó de la promoción de los avances alcanzados por las industrias que aplicaron los principios de mantenimiento productivo. Más tarde, este instituto se transformaría en el Japan Institute of Plant Maintenance, institución líder en el desarrollo y difusión mundial del TPM. La práctica sistemática de los principios de mantenimiento productivo en Japón, contribuyó a crear el concepto de TPM. Fue la compañía Nippondenso, un reconocido fabricante de partes para automóviles, quien introdujo por primera vez el término TPM en 1961.

Debido al incrementando de la automatización de los procesos en Nippondenso, sus fábricas requerían la aplicación intensa de los principios de mantenimiento preventivo, mantenimiento a través de la mejora y prevención del mantenimiento, lo cual exigió la intervención de todos los departamentos técnicos de la compañía para cuidar eficientemente los equipos de la fábrica. Por este motivo, la empresa en 1969 adoptó un programa corporativo denominado “Total-member-participation PM” abreviado como TPM. Este programa buscó la participación de todos los empleados en la gestión de las actividades de cuidado y conservación de los equipos de la fábrica. Nippondenso alcanzó grandes éxitos empleando las acciones del programa TPM y su trabajo fue reconocido en su momento con el “Premio PM” a la mejor industria. Los éxitos de Nippondenso fueron logrados gracias al apoyo de los consultores del JIPM.

Los sistemas de calidad japoneses caracterizados por los Círculos de Calidad y el sistema Control Total de Calidad, influyeron significativamente en la evolución del TPM en la década de los años setenta. La introducción de los conceptos de mejora continua y la participación de todas las personas de una organización en pequeños equipos de trabajo, ayudaron a crear en Nippondenso un estilo de mantenimiento diferente y adaptado a las características de la empresa. El término “Total” de TPM utilizado originalmente por Nippondenso, se interpretó como la participación de todos los empleados en la búsqueda de los máximos niveles de productividad de las instalaciones industriales.

En la década de los años ochenta, debido a la difusión de los desarrollos metodológicos aportados por el JIPM y su aplicación intensa en la industria japonesa, el TPM se consagró como un sistema corporativo orientado a mejorar las áreas operacionales de las empresas. Debido a que el concepto TPM fue originado en Nippondenso, una compañía del Grupo Toyota, fueron las empresas de este grupo, las que primero replicaron las experiencias TPM de Nippondenso. Esto permitió que el TPM se divulgara rápidamente en sectores de la industria automotriz, fabricación de maquinaria y electrónica. Solo hasta los años ochenta, se introdujo en plantas de procesos continuos, en la fabricación de productos químicos, alimentos, cemento, cerámica y otros sectores industriales. El premio PM otorgado por el JIPM contribuyó a la difusión y práctica de los principios TPM en numerosas empresas japonesas. En un principio cuando el premio fue establecido, estaba dirigido a reconocer el trabajo de las compañías sobre la base de la aplicación de las prácticas de mantenimiento preventivo procedentes de Estados Unidos. En 1986 el JIPM amplió el alcance de la metodología, llevándolo a las áreas de soporte de las operaciones, siendo conocido este modelo con el nombre de “TPM de segunda generación”.

A partir de la nominación de Nippondenso al premio PM en 1971, se modificaron los criterios del premio y a partir de ese año, el premio es otorgado a las empresas que implantan los principios con una visión amplia de TPM. Numerosas empresas de Brasil y Corea, adoptaron rápidamente los principios del TPM, gracias a los convenios existentes de cooperación entre los gobiernos. El TPM fue introducido en la industria norte americana de la mano de John Hartman, quien fue la persona que sirvió de enlace originalmente con el Sr. Nakajima, líder del JIPM.

Desde los primeros años de la década del 2000, el TPM se aplica en la mayoría de los sectores de la industria y servicios, siendo los sectores químico y automóvil los que han implantado el mayor número de experiencias. El TPM fue originalmente desarrollado en las operaciones productivas de las empresas. Sin embargo, recientemente su aplicación se ha extendido a las áreas administrativas, departamentos de ingeniería, investigación, diseño y desarrollo, logística, talleres y laboratorios. Algunas corporaciones emplean el concepto “Company-Wide TPM” para definir las actividades de mejora en toda la empresa bajo los principios TPM. Otras empresas emplean el término Total Productive Management o Dirección Productiva Total para mostrar el alcance global de las actividades de los métodos TPM que están desarrollando.

El enfoque de TPM con amplio alcance, es conocido con el nombre de “TPM de tercera generación”. Esta expansión a funciones más allá de las operaciones productivas ha permitido que las compañías que aplican los principios amplios de TPM, fortalezcan sus sistemas de gestión de operaciones y logren fortalecer aún más sus capacidades competitivas. En este programa de formación hemos adoptado el TPM como Total Productive Management, con el propósito de integrar tanto los principios técnicos relacionados con el cuidado de la maquinaria, como los principios de dirección y desarrollo de la organización necesarios para alcanzar resultados extraordinarios a través de las prácticas de la metodología TPM.

El TPM hoy en día, es un proceso que se implanta en numerosas industrias del mundo con el propósito de mejorar la productividad de sus operaciones. Desde fábricas ubicadas en Brazil, hasta las platas en China, Australia, Suramérica, Africa o Europa, están dando una prioridad importante al empleo del TPM como estrategia para mejorar las operaciones de negocio. Empresas como Unilever, Tetrapack, Procter & Gamble, Milliken, Heineken y muchas otras, han dedicado grandes esfuerzos para implantar TPM en todas sus operaciones en general. Varias de ellas, han cosechado excelentes beneficios tanto en la transformación exitosa de la cultura de trabajo, como en los resultados de negocio, siendo un buen número de estas, reconocidas como fábricas de Clase Mundial, por instituciones como el JIPM, Shingo Award y otros foros reconocidos de Excelencia Operacional.

En los próximos años. El avance del TPM continuará en un futuro, debido a que los resultados alcanzados en las empresas son consistentes en el tiempo y esto motivará a numerosas empresas a implantar su metodología. En un futuro contaremos con metodología sólida para el desarrollo de nuevos pilares, y los tradicionales se enriquecerán gracias al aporte de nuevas ideas sobre relaciones laborales, formas de organización del trabajo, avances en la tecnología de producción y nuevas tendencias en liderazgo y dirección de negocios. El auge de la denominada Industria 4.0 será un impulso adicional para el desarrollo del TPM, ya que, en entornos de tecnología avanzada, la maquinaria será más relevante que en el pasado. Exigirá a las empresas mejorar la preparación técnica de sus empleados y los profesionales de mantenimiento deberán prepararse para realizar tareas en equipos mucho más sofisticados y deberán aprender a utilizar grandes volúmenes durante su trabajo diario.

Futuro a medio plazo. Los grandes movimientos existentes en la sociedad impulsados por múltiples causas cambiarán completamente la forma de organizar y liderar las industrias. Variables como la flexibilidad en el trabajo, la llegada de los milenials y generación Z a las industrias, el aumento del retiro tardío de trabajadores de edad mayor, la disminución de la tasa de natalidad, necesidad de buscar el talento humano en diversas culturas, el aumento del liderazgo femenino y otros múltiples factores, cambiarán completamente la forma de gestionar las empresas. Seguro que las iniciativas empleadas en TPM evolucionarán también con estos movimientos. Sin embargo, es necesario decir que también los numerosos instrumentos existentes en la metodología TPM para el trabajo humano, como las conversaciones, autonomía y sentido de capacidad emprendedora, serán de gran utilidad para ayudar a realizar los cambios en las compañías que exige la sociedad futura.

Por: Humberto Alvarez Laverde

Ingeniero Mecánico. MBA por el IESE Business School. Formado en Dirección Industrial en el Instituto Asia Bunka Kaikan en Tokio.
Consultor senior en Apsoluti Europa.

Referencias:
Manual de entrenamiento de coordinadores TPM de Apsoluti – 2016

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